Revistas y libros colgados con pinzas metálicas en una pared blanca, con plantas y una mesa de madera

Revistas en la pared: el archivo más bonito de la casa

Colgar revistas con pinzas metálicas en una pared blanca es una de esas ideas sencillas que parecen obvias solo después de verlas. Cada portada se convierte en un pequeño cuadro, y la galería puede cambiar cada mes sin hacer un solo agujero nuevo.

Funciona mejor cuando hay un criterio: portadas de una misma tipografía, un mismo color o una misma época. Entre las revistas, deja huecos con alguna pinza vacía; el espacio también compone.

Debajo, una mesa baja, una silla de madera y un par de plantas. No hace falta más.